Fundación Europea de Medicina Tradicional Complementaria e Integrativa
La moxibustión, técnica milenaria de la medicina tradicional china, consiste en la combustión de Artemisia argyi, conocida como moxa, cerca de la piel con fines terapéuticos. Estudios químicos recientes muestran que el humo contiene una compleja mezcla de compuestos bioactivos, entre los que destacan los terpenos.
El análisis mediante cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS) ha identificado constituyentes que el humo comparte con el aceite esencial de la planta. Destacan eucaliptol o 1,8-cineol (aproximadamente 29,08%), canfeno (11,23%), borneol (9,25%) y cánfora (7,97%). También se detectan terpineol, d-limoneno, ligustilida, tujona, β-cariofileno y p-cymene.
La literatura científica describe actividades antiinflamatorias, antioxidantes, antimicrobianas y analgésicas de componentes de Artemisia argyi. El eucaliptol, la cánfora y el borneol se han relacionado con actividad antiinflamatoria; un aceite esencial rico en estos compuestos mostró regulación a la baja de la vía JAK/STAT. Otros estudios describen inhibición de mediadores como NO, TNF-α e IL-1β y de la vía NF-κB.
En modelos experimentales, la inhalación de humo de moxa produjo efectos relajantes sobre el sistema nervioso central dependientes de la concentración. El eucaliptol se señala como componente relevante por sus efectos calmantes, y la investigación propone la participación del sistema olfativo y de vías como GSK-3β/CREB.
Los componentes volátiles, entre ellos eucaliptol, borneol y 4-terpineol, se han asociado con acciones antimicrobianas, antisépticas y de desinfección del aire. β-cariofileno y p-cymene figuran asimismo entre los ingredientes con actividad antioxidante, capaces de limitar la peroxidación lipídica y actuar sobre radicales libres.
En un modelo de rata con infección superficial, el humo de moxa y su solución acuosa promovieron la cicatrización y redujeron la inflamación tisular. Las propiedades antiinflamatorias y antioxidantes de los terpenos podrían contribuir a ese efecto.
Los terpenos del humo de moxa, especialmente eucaliptol, borneol, cánfora y canfeno, son una pieza relevante para estudiar sus efectos antiinflamatorios, antioxidantes, antimicrobianos, sedantes y cicatrizantes.